ESTO ES REAL, ES MI DIARIO, MI VIDA, SON MIS EXPERIENCIAS.
SOY
ALONSO Y ESTE ES MI MUNDO…

En en TRACK 11, el TRACK anterior…

00.24 a.m     en la puerta de ingreso al DOWNTOWN

-Adelante, bienvenido- me dijo un guardia dándome el pase.

Ingresaba al Downtown cuando escuché que alguien gritó ¡Diego Alonso! ¡Diego Alonso!

Sentí que me llamaban y casi por inercia atiné a voltear. Al hacerlo, me di cara a cara con mi padre que me miraba sorprendido. Detrás suyo, Lucía y Alessio, la loca del orgullo, esbozaban sonrisas de triunfo. 

No me importó los que estaban ahí y decidí entrar.

¡Diego Alonso!¡Diego Alonso!¡Diego Alonso, carajooo! gritó mi padre.

Obvié los gritos, obvié a esos hijo de puta y me dispuse a vivir mi propia fiesta…  [VER  EL TRACK 10 – CLICK AQUÍ ]

Mi abuelito Alonso fue mi padre. Alto, de complexión fuerte, mirada dulce y sonrisa amplia. Lo extraño. Lo recuerdo con su cabello blanco y el caminar cansado. Me llevaba al parque y aunque era  viejito (era 14 años mayor que mi abuela), hacía esfuerzos para jugar fútbol conmigo. Como he contado, pateo la pelota desde que estaba en la barriga de mamá y mi abuelo era mi compañerito de pichanguitas de fútbol y goles con sabor a tierra.

En el kinder y en buena parte de la primaria, los trabajos manuales por el día del padre y la poesía que aprendíamos, eran para él. “Mi papito es muy bueno, igualito a mi mamá, se levanta muy temprano, yo lo voy a saludar. Yo me subo a sus rodillas, y me pongo a cabalgar, ico, ico caballito, qué bueno que es mi papá…” Y el abuelo esbozaba una sonrisa melancólica, me abrazaba fuerte, muy fuerte y besaba mi frente. 

Cuando jugué el primer campeonato de fútbol, fue el que más gritaba en la barra, el que más reclamaba al árbitro, el que más fe me tenía. Y metí tres goles en la final y gané un trofeo. Cuando participe en el primer concurso de ortografía y las manos me sudaban de los nervios antes de subir al escenario de competencia, fue él quien me dijo que yo era un campeón y que les iba a ganar a todos. “Respira hondo y repite sí se puede”. Gané el concurso. Cuando fui al cumpleaños de Marita Echevarría y moría de miedo de bailar, él me animaba. El Dj puso la canción de moda “La camisa negra” de Juanes y mis compañeritos se lanzaron a bailar. Yo tenía miedo de que mis piernas se tambaleen, de salirme del ritmo, de ser la burla de todos. “Vamos campeón, rompe esa pista” me dijo y me miró optimista y su mirada era como vitamina, me daba fortaleza. Y bailé y bailé con Marita que era la niña más bonita del primer grado de primaria. 

El abuelo me narraba historias extrañas donde él solía ser el protagonista y que lo llevaban a pelear con alemanes, japoneses y vietnamitas. Cada noche me hacía alucinar que sobrevolábamos los Andes, los Alpes y hasta el Himalaya. Estoy escribiendo ahora y estoy llorando, porque lo extraño mucho, porque aunque solo lo disfruté siete años, no me pudo tocar mejor papá. Y si el destino quiso que mi padre biológico fuese un hijo de puta, quiso, también, cómplice y bondadoso, que mi abuelo sea el mejor padre que pude tener…

Cuando murió me quise morir también y odio hablar de eso, odio hablar de él porque cuando lo menciono, lloro; cuando recuerdo ese amor de padre, lloro; cuando anhelo volver a ser niño y fundirme en su brazos protectores, lloro. Y como ahora, lloro, porque él fue y será, mi único padre…

DOMINGO 2 DE JULIO

00:31 a.m   en el hall de ingreso a DOWNTOWN

-¿Cómo que afuera está tu papá?- preguntó Juanka.
-Si, huevón, vino con Lucía y la loca maldita de la universidad- respondí.
-¿Me estás hablando de tu papá biológico, el que nunca se ha preocupado por ti?
-Si, ese mismo, qué otro padre tengo…
-Es que es tirado de los pelos que venga al Downtown.
-Esos mierdas seguro le dijeron que soy gay y que voy a discos gays, puta mareee…

Lucho entró y nos dio el alcance.

-Alonso, ¿quién es el tipo que te llamaba gritando?- preguntó.
-Es su papá- respondió Juanka.
-¿Tu papáaaaa?- se escandalizó Lucho.
-Si, mi papá y vino con Lucía y con…
-Ya entiendo porqué vi a tu ex enamorada, pensé que me había confundido…
-Bueno, Alonso ¿y qué harás?- preguntó Juanka.

Tommy se acercó a nosotros.

-¿Qué pasa? ¿Porqué no compramos las entradas de una vez?- preguntó.
-Es que el papá de Alonso está afuera- respondió Juanka.
-¿Tu papá? ¿el que dices siempre que es un hijo de puta?- preguntó mi amigo abriendo los ojotes.
-Si, ese mismo hijo de puta vino con Lucía y el maricón de mi universidad- conté.
-¡Esa Lucía es una perra maldita!- exclamó Lucho-. Esa cojuda nunca te ha querido.
-Alonso, tenemos que actuar rápido- habló Juanka-. Tu viejo sabe que has entrado a una disco de gays, no sabe que eres gay, no tiene pruebas de que eres gay. ¿Hay fotos tuyas cachando con otro hombre? Noooo…
-Claro, pero me está viendo aquí…
-Espera, huevón- siguió hablando Juanka-. Él tiene la versión de eso dos malditos, pero no la tuya.
-¿Insinúas que debo hablar con él?- pregunté.
-Creo que lo mejor que puedes hacer es salir y hablarle- respondió Juanka-. Afronta el tema de una vez, no dejes que vaya donde tu mamá a hacerle reclamos.
-¿Qué reclamos podría hacer?- preguntó Tommy.
-Esos malos padres suelen ser unos sinvergüenzas- contestó Juanka.
-Vamos, Alonso, yo voy contigo- se ofreció Lucho-. Qué cree ese viejo desgraciado, que puede venir y…

Si me quedaba dentro de la disco no me iba a divertir, iba a estar pensando todo el rato en que mi papá podía ir a mi casa o en el peor de los casos podía entrar a la disco y armar un escándalo, lo que hubiese sido peor.

Llamé por teléfono a mi padre.

-Diego Alonso, ¿que pasó?- respondió.
-¿Sigue afuera de la discoteca?- pregunté.
-Me estaba yendo, estoy en la esquina.
-¿Podemos hablar?
-Dale, me estaciono, entonces.

Me dispuse a salir.

-Vamos todos contigo- dijo Juanka.
-No, ustedes entren, yo les daré el alcance.
-¡No te vamos a dejar solo!- reclamó Lucho.
-Prometo que estaré bien. Si pasa algo los llamo.
-¿Estás seguro, Alonsito?- preguntó Tommy
-Vayan, chicos, ya no tengo 10 años y sé como encarar a mi viejo.

00:38 a.m   en la CALLE LOS PINOS- MIRAFLORES

Caminé hacia la esquina buscando el auto de mi padre. Tras unos minutos, él mismo me llamó para indicarme en que lugar estaba estacionado.

Me asomé a la ventana del auto.  La verdad, andaba muy nervioso.

-Sube Diego- me pidió.

Abrí la puerta y entré al auto.

-No veo a Lucía ni al marica- hablé.
-Ya se fueron. ¿Querías hablar con ellos, también?
-No, lo que menos quiero es verlos.
-¿Estás perdiendo tu noche de fiesta?
-Pues si, perooo eh… tenía que hablarle.
-¿De qué quieres hablarme?
-En realidad el que vino a verme es usted y el que me ha llamado los últimos días, también es usted.
-No me trates de usted.
-No entiendo.
-Suena raro que me hables de usted. Los hijos de mis amigos que tienen tu edad tratan de tú a sus padres.
-Seguro esos chicos han vivido con su padre y han desarrollado confianza.
-Está bien, si quieres hablarme de usted, no hay problema.
-No entiendo a qué vino esta noche a pararse en la puerta de la discoteca.
-Yo tampoco lo entiendo bien.
-Imagino que Lucía y su amigo maricón dijeron tonterías sobre mí y Ud. vino a comprobar si lo que ese par decía era verdad.
-Vine creyendo que no te encontraría, pero como insistieron en que ibas a llegar, me quedé casi por inercia.
-De hecho quiere preguntarme cosas. Hágalo. Trataré de responder.
-¿Seguro?
-Si.
-Bien… eh… ¿en el futuro en que área esperas trabajar?
-No entiendo.
-¿Logística?¿marketing?¿producción? La ingeniería industrial es amplia.
-Creo que en logística o en operaciones, no sé aún. Me llama mucho la atención administrar adecuadamente los procesos.
-Me parece bien.
-Quisiera hacer un especialización en Estados Unidos.
-Prometo ayudarte para que la hagas. Sé que tienes las mejores calificaciones.
-Ok.
-¿Porqué te odia la chica ésta?
-¿Lucía?
-La que parece perturbada.
-Seguro porque la dejé.
-Las mujeres son vengativas, no perdonan jamás que las dejes de lado.
-Ella es mi cruz.
-Y lo será por buen tiempo. Los hombres olvidamos más rápido, las mujeres no, ni modo aparezca otro.

Hubo un hueco de silencio.

-Bueno, tus amigos deben estar esperando en la discoteca, anda con ellos.
-Pero…
-Te llamo el martes para almorzar miércoles, ¿te parece?
-Si, pero…
-Anda, hijo, no pierdas tu noche de diversión.
-Está bien, entonces me llama el martes y…

Abrió su guantera y sacó su billetera. Extrajo un billete de cien soles (casi 30 dólares) y me lo dio.

-No se preocupe, no hace falta…
-Siempre hace falta tener más dinero.
-Bueno, gracias.
-Diego, eh… ¿puedes darme un abrazo?
-¿Un abrazo?
-¿Puedes?

Me acerqué a él y él me estrecho muy fuerte. Fue la primera vez en mi vida que papá me abrazaba de esa forma.

-Ahora, anda a divertirte y cuídate mucho.
-Ya papá. Gracias.

Me bajé del auto completamente extrañado. Eso no fue lo que imaginé que pasaría y tenía mil dudas sobre lo que mi padre podía hacer después.

1:03 a.m  en Downtown

-No entiendo ni mierdaaaaa- dijo Juanka.
-Yo tampoco. Pensé que me iba a putear, no sé…
-Creo que tiene claro que eres gay, pero no quiere meterse en tu vida.
-¿Tu crees? Se me hace que no…
-Putaaa, no séeeeee… Pero, Alonsito, la noche es joven y vamos a divertirnos, ok. Las preocupaciones a la mierda.
-Tengo plata, mi vejo me regaló cien soles.
-¡Mierdaaaaaaaaa! Mínimo me invitarás un trago.

1:45 a.m

Bailábamos, brindábamos y cantábamos la música latina de la Zona Dorada.

-¿Dónde está Lucho?- le pregunté a Juanka.
-Ni idea, seguro fue al baño.

Tommy y Martín se besaban con la intensidad con la que se besan dos amantes que creen que el mundo se va a acabar.

-¿Tanto se demora Lucho en el baño?- pregunté.
-¡Qué carajos te importa!- reclamó Juanka.
-Es que Lucho tiene fea borrachera y…
-Tas locooo, Alonsín, ese Lucho es un borracho profesional.

De pronto, Lucho se apareció con un tipo alto, musculoso y relativamente guapo.

-Chicos, les presento a Efraín- habló el culo fácil mientras su amigo estrechaba la mano-. Él es Juanka, el que te conté que practica Mua Thai y él es Alonso, que es como mi hermanito.
-¿En la casa de él es que vives?- preguntó el tipo.
-Si, es mi hermanito- dijo el culo fácil apretándome un cachete.
-¿Eres menor de edad?- preguntó el musculoso.
-¡Tengo 18 años!- respondí serio.
-Disculpa, bro, pareces de 15.

Juanka y Lucho estallaron en risa y yo tuve ganas de partir la cara a ese tipejo inflado que resultaba conocer muchos detalles de la vida de mi eventual amante.

-¿Y ustedes son novios?- pregunté con cierta ironía.
-Nos estamos conociendo- contestó el baboso ése.
-Tenías esto muy bien guardado- intervino Juanka clavando una mirada de asombro a Lucho.
-Soy muy reservado con mi vida privada- respondió Lucho.
-No me quedan dudas de eso- retrucó Juanka.

Tommy y su meloso amor se acercaron y fueron presentados al pseudo novio del culito fácil.

-¿Estás molesto porque Lucho sale con alguien?- le pregunté a Juanka.
-No- respondió.
-Si, estás molesto, huevón, te conozco.
-No estoy molesto.
-Si tú lo dices.

2.01 a.m

Lucho y Efraín bailaban y se besaban. La verdad, me sabía extraño que aquel al que penetraba muy seguido, se besara con otro frente a mis ojos.

-Me da lástima el huevón que está con Lucho- me dijo Juanka llamando mi atención.
-¿Y eso porqué?- indagué.
-Nada, no me hagas caso.

2.23 a.m

Bailaba al ritmo de Maluma y “Felices los 4” cundo alguien me tocó el brazo pasándome la voz. Al voltear comprobé que era Orlando, quien fue mi primera pareja.

Conocí a Orlando cuando apenas me descubría como gay. Lo vi y me encantó. Culón y ardiente, su culo que se mueve como batidora, me impactó. Lo follé mañana, tarde y noche hasta que me ardió el pene. Cierto día me aburrí de su culo y descubrí que no andaba nada enamorado. Parece que él sí se enamoró y aunque lloró y lloró rogando que no lo deje, decidí terminar. Duramos 1 mes y 12 días.

Pues, pensé que me odiaba, eso me había dicho por Facebook, pero parece que el tiempo curó su fastidio y se arrojó a darme un abrazo efusivo.

Tuve su boca cerca, aproveché y lo besé. Orlando devolvió el beso y nos metimos un ‘agarre’ escandaloso en medio de la Zona Dorada. Mis manos bajaron a su nalga derecha y se la apreté para comprobar la mercadería. Seguía dura, seguía voluminosa. Lucho miró la escena muy molesto y besó con más intensidad a Efraín. Pasé la mano de Orlando por mi verga y eso lo emocionó y me besó como si yo fuese Luis Fernando y él María la del barrio. Luchito, transformaba su expresión y casi parecía Soraya Montenegro.

2.40 a.m

“Si conmigo te quedas
O con otro tu te vas
No me importa un carajo
Porque sé que volverás…”

canté a todo pulmón originando que la Soraya de Downtown bese con frenesí a su Efraín.

De pronto, un flaquito más flaquito que yo se apareció en mi grupo y se lanzó a gritar a Orlando.

-¡Te cagaste, concha tu mareeeee!- le gritó.

Yo me paré al frente porque no sabía qué pasaba, ni quién era era ese loco.

-Amor, perdónameeeeee- lloró Orlando-. Él me ha obligado- añadió y me señaló.

El flaquito más flaquito que yo, era la pareja oficial de la perra de Orlando y seguro tuvo ganas de golpearme, pero en el duelo de contexturas delgadas la mía era menos delgada. Además, Juanka y sus músculos y Efráin y sus super musculos se posaban a mi lado y eso amilanó al esqueleto que se fue con los ojos llenos de lágrimas.

Orlando corrió detrás suyo.

2:55 a.m

-¡Mira lo que originas!- me reclamó Lucho.

Pero si yo no había hecho nada malo, solo besé aquella boca que se me obsequiaba casquivana.

Juanka, a un lado, reía y señalaba su reloj.

2.57 a.m

-¿Vamos ya al Legendaris?- sugirió Juanka.

Cuando vamos a Downtown, nos quedamos hasta las 3 de la madrugada. Luego, como hacen la mitad de los asistentes a la disco, vamos a Legendaris a seguirla hasta más allá del amanecer. 

3.12 a.m

Mientras caminábamos al Legendaris y contemplábamos el tumulto de la noche miraflorina, Juanka me interrogó.

-¿Porqué le cantabas la song de Maluma a Luchito?
-Tas locoo, no le cantaba.
-Alonsito, te conozco, huevón y sé que le cantabas a Luchito.
-¿Estás celoso, Juanka?
-No digas huevadas, oeee…

Me eché a reír.

3:22 a.m  en Discoteca LEGENDARIS

Tommy y Martín se amaban con locura en medio de la pista. Qué manera de besarse, qué manera de entregarse. Lucho y Efraín les seguían los pasos aunque con menos intensidad. Juanka y yo bailábamos solos, brindábamos y aguzábamos la visión buscando objetivos pasivos.

3:41 a.m

Juanka y yo nos tomamos un vodka drive al hilo, de golpe, seco y volteado, cuando un pasivito oriental al que llamamos Naruto y al que Juanka se folla religiosamente una vez por semana todos los jueves, apareció y se lanzó a los brazos de mi amigo. Mi amigo lo recibió con alegría y los besos empezaron.

De pronto, todos mis acompañantes se besaban y yo quedaba solo, cual infeliz violinista.

3:47 a.m

En ese momento, uno de mis temas favoritos se dejaba escuchar, canción que siempre he dicho voy a cantarle a alguien de quien me enamore, si es que alguna vez me enamoro, claro…

Y cuando casi me entregaba  al ritmo de Magig, alguien me habló.

-Hola Lucas- me dijo un tipo poniéndose frente a mí.

Quise decirle que yo no era Lucas, que ese nombre era horrendo, que se había equivocado, que yo era Alonso, pero el que estaba al frente era el chico más bonito de la pista de baile, el pata más lindo del Legendaris, el hombre más lindo del mundo. Si, si, exagero, lo sé, pero el que me hablaba era lindo y rico y tenía unos ojos hermosos y una boca que provocaba morder; y además, yo andaba ya algo borracho…

-¿Lucas no te acuerdas de mí?- preguntaba el ángel.
-No soy Lucas- respondí reponiéndome de la romántica impresión.

El tipo hizo un esfuerzo con los ojos.

-¡Soy Alonso!- aclaré.
-Sorry, no traigo mis anteojos- me dijo casi gritando para ser escuchado.

Me quedó viendo y sonrío.

-Mentira, sé que no eres Lucas, solo quería saber tu nombre y conocerte- me dijo.

No supe que decir.

-Te veo hace un rato bailando solito y dije, como el chico más lindo de la pista de baile, el más lindo de todo el Legendaris puede estar solo.

Si, el brother era tan fanfarrón como yo cuando quiero ligar.

-Hahaha… no me florees- dije.
-No es floro.
-Hahahahaha…
-Eres tan lindo cuando te ríes.
-Yaaaa, deja de florearme…
-Mucho gusto, soy Mike.
-¿Mike? ¿Como Magic Mike?
-En realidad soy Miguel, pero como tengo dos primos con el mismo nombre, decidieron llamarme Mike y así me quedé.
-Okeyyyy…
-Y si, soy tan mágico como el Mike de la película.
-Putaaa, tu sí que eres floro.
-Que no soy floro.
-No claroooo…
-Repitiendo la pregunta, ¿qué hace el chico más lindo del Legend solito en medio de la pista?
-Hahaha… no estoy solito, estoy con mis amigos- y señalé a los besadores que se entregaban a los besos de manera escandalosa.

En ese momento, los parlantes anunciaban el inicio del apagón general. Todas las luces de la disco se apagan y suena solo música romántica.

-¡Huyyyy, se fue la luz!- exclamó Mike.
-Naaa, es el apagón general.
-¿Apagón general?
-Parece que no vienes mucho a la disco.
-Ya no tengo 18 años, hace un tiempo venía seguido, pero ahora es…

Y la música rompe corazones se dejó sentir…

-¿Y qué edad tienes, Alonso?
-¿Cuanto me calculas?
-¿15 años?
-No digas huevadas, oeee…
-Jajajaja… ¡Qué malhumorado!
-Cómo voy a tener 15 y estar en una discoteca.
-No serías el primero, yo me escapaba a los 14 de casa y me iba a por ahí…
-No tengo 15, oeeee…
-Debes tener 18, lo deduzco por tu estructura ósea.
-Hahaha… sigue el floro…
-Soy odontólogo y sé de estas cosas.
-Mmmm… Pues si, tengo 18. ¿Y tú?
-¿Cuanto me echas?

El mix de temas románticos continuaba y el público chillaba enardecido…

-Esa canción es de mis tiempos- dijo Mike.
-O seaaaa, ¿tienes 24?
-He cumplido 26 años.
-Manyaaa, no pareces…
-¿Soy muy viejo para ti?
-¿Viejo para qué?
-Para salvarte de la soledad
-Hahahahaha…

Y Mike se acercó y me besó. Devolví el beso y nos ‘chapamos’ como decimos los peruanos, con absoluto frenesí. Fue rico.

-¿De veras tienes 18, no?
-Porqué mentiría.
-Los niños siempre mienten.
-¡No soy niñooo!
-¿Tienes 18, no? No quiero acabar acusado de seducción a menores.

Me acerqué y lo besé, lo besé fuerte…

-Te puedo demostrar que no tengo nada de niño- le susurré al oído con voz de Don Juan.

Y el mix proseguía. Más allá y seguro también besando frenéticamente, mis amigos vivían el apagón…

4:22 a.m

Nos fuimos a un rincón de la disco a conversar. Mike me invitó un vodka, él tomo cerveza. Mis amigos miraban sorprendidos como preguntándose quién era el sujeto que de pronto y durante los minutos de oscuridad había capturado mi atención.

-Tuve una pareja, duramos tres años, pero se acabó- me contó Mike.
-¿Y porqué terminaron?
-Porque así es el amor, se acaba. Nada es eterno.
-Lo mismo dice mi amigo Juanka, que nada es eterno, que viva el momento…
-Tiene razón tu amigo.
-Y tú ehhh…
-Yo qué…
-¿Tu eres?
-Yo soy Mike, tengo 26 años, odontólogo y…
-Hahahaha… O sea, tu eres eh…

Siempre doy por hecho que el brother con el que me beso o con el que ligo o me liga es pasivo. Asumo que mi energía atrae solo pasivos, pero a decir verdad, Mike no parecía el típico pasivito que me persigue y que me levanto. Se veía no pasivo y no porque sea un macho extremo, más bien mis antenitas de vinil detectaban una presencia no habitual. Y quería preguntarle si era pasivo, pero no es políticamente correcto preguntar el rol en la primera hora de conversación, quedas como un angustiado sexual o uno de esos pervertidos que tanto abundan en redes sociales.

-No te entiendo, niño.
-No me digas niño.
-Disculpe, Mister.
-Quiero preguntarte si eres… eh…
-¿Si soy humano? Mi ex creía que yo era celestial, asumía que yo no pertencia a este mundo y…
-Hahahaha… Imagino que si eres humano, pero eres un humano… eh…
-Te diré la verdad.
-¿Qué verdad?
-De lo que soy…
-¿Ya sabes lo que quiero preguntarte?
-No soy humano, soy un alienígena que…
-¡Deja de hablar huevadas, oeee…!
-Alonso, bebe lindo, no entiendo que me quieres preguntar. Hazlo con confianza.

Dice Tommy que para preguntar esas cosas debes usar el método invertido. Es decir, pregunta por aquella opción que consideras es la más lejana. Como es probable que estés errado, la respuesta de la otra persona será la real. Si, sé que no han entendido ni mierda de lo que he escrito hahaha…

-Mike, ¿eres activo?
-¿Tu eres pasivo?
-No se responde a una pregunta con otra.
-¿Quién dice que no?
-¿Eres activo si o no?
-¿Si te digo que no, vas a llorar?
-Carambaaa, dime, pues…
-No soy activo.
-Entonces, ¿eres pasivo?
-Ya has preguntado dos veces, me toca pregutarte.
-No te toca nada, oeee… Dime, ¿eres pasivo?
-No, soy moderno. Soy 50% activo y 50% pasivo. En realidad, depende de mi compañero.
-Okeyyy…
-¿Qué pasó? Has puesto una cara de terror. ¿Eres pasivo, Alonsito? No pareces…
-Soy activo y solo activo…
-Lo mismo decía yo a los 18 años. Ahora digo moderno. Quien sabe a los 35 sea pasivo jajaja…
-No me da risa tu comentario.
-¿Porqué te preocupas tanto por el rol?
-Porque el rol es importante.
-No es importante, es relativo.
-Para mí es importante.
-Por eso digo que eres un niño.
-Soy un niño activo y que no va a cambiar por nada.
-Entiendo, está bien. Solo dime ¿quién te ha pedido cambiar algo?
-Nadieee, pero si te metes con un brother versátil, el versátil va querer, también… eh tu sabes…
-¿Yo sé?

Tommy se acercó a mí en ese  momento.

-Tommy te presento a… – intenté decir.
-Alonsooo, ven rápido, Juanka y Lucho están discutiendo en la calle.

Todo fue sorpresivo. Dejé a Mike que quería seguir hablando y salí con Tommy en busca de los dementes que peleaban y no sabía hasta ese momento porqué…

 

5:13 a.m     CALLE BERLÍN – MIRAFLORES

Juanka y Tommy discutían en la esquina de Legendaris. No gritaban, pero gesticulaban.

Tommy y yo fuimos a darles el alcance. Martín quiso unirse.

-Amor, por favor, espérame en la puerta de la disco- le dijo Tommy a su novio.
-Pero, porqué- se quejó el chico.
-Esto es un tema privado, ve para allá…

Tommy y yo llegamos hasta donde el dúo discutía.

-¿Qué mierda pasa?- pregunté-. ¿Porqué pelean?

Ambos se callaron. Lucho tenía lágrimas en los ojos

-¿Alguien puede decirme qué pasa?- exigí.
-Alonso,- hablo Juanka-, te pregunté hace unos días si seguías teniendo sexo con Lucho y me aseguraste que no.
-Yo también te pregunté lo mismo y me dijiste que ya no- agregó Tommy.
-Eh… es que… ¿a qué viene esto?- pregunté.

Todos se callaron otra vez.

-No entiendo nada- dije.
-¿Has tenido sexo con Lucho recientemente?- preguntó Juanka.
-No entiendo porqué me preguntas eso- protesté.
-¡Responde, carajo!- barbotó Juanka-. ¿Te has comido a Lucho hace poco?

No dije nada, le había prometido a Lucho no contar lo que hacíamos.

-Te quedaste callado- habló Juanka- y el que calla, otorga. Pues, Lucho, me ha dicho hace un rato que tú y él siguen follando como cerdos.

Miré a Lucho molesto por delatar lo que él me pidió no delatar.

-Lucho, porqué has dicho eso si supuestamente no querías que nadie sepa- reclamé.
-Porqué Lucho entró en crisis de celos al verte con otro, le dije que no debía ponerse así ya que ustedes son amigos y me soltó la sopa- respondió Juanka.
-¿Y follar con Lucho es tan grave?- pregunté.
-Vamos a hablar claro- dijo Juanka- . No entiendo porqué has violado las reglas de amigos que tenemos de decirnos la verdad. Al final, prefieres a una putaaaaa, que a nosotros que somos como tus hermanos.
-Juanka, no entiendo ni mierda- interrumpí-. ¿Acaso estás enamorado de Lucho?¿o también te lo estás comiendo?
-¡No huevón, qué hablassss!- respondió Juanka.
-Cuando te preguntamos si seguías teniendo sexo con Lucho es porque estábamos preocupados por ti- habló Tommy.

Lucho estalló en llanto.

-Ahora si no entiendo ni mierda- dije.
-Vamos, Lucho- dijo Juanka-, dile a Alonso lo que está pasando.
-Pueden hablar claro- pedí.

En ese momento Mike interrumpió la discusión.

-Alonso, sorry, pero ya me voy y quería darte mi número de teléfono. Hola muchachos, disculpen la interrupción.

Me acerqué a Mike y le di mi número.

-Disculpa que te haya dejado así, es que hay un lío de mis amigos y…
-No te preocupes, esas cosas pasan entre amigos. ¿Hablamos por el whatsapp?
-De todas maneras.
-Oye, sé que no viene al caso, pero con luz de día eres más hermoso todavía.
-Tu también te ves lindo.
-Te dejo, hombrecito de dieciocho- y me dio un piquito y se fue.

Volví con mis amigos. Lucho lloraba.

-Luchito, ¿porqué lloras?- pregunté-. ¿Por mí? Se supone que somos brothers. 
-Vamos Lucho, te corresponde decirle a Alonso lo que pasa- dijo Juanka.
-Es que hay algo que no te dicho- sollozó Lucho.
-¿Qué cosa no me has dicho?- pregunté.
-Te acuerdas que hace unas semanas vino mi ex pareja de España y fui a verlo- habló.
-Si recuerdo- dije.
-Bueno, resulta que él me… eh… dijo algo…
-¿Qué te dijo?- pregunté.
-Me dijo que él era…

Lucho se puso a llorar.

-Vamos Luchito, no te calles, dile a Alonso lo que Tommy y yo sabemos- pidió Juanka.
-Alonso, él me dijo que era… 
-¿Qué era qué?- pregunté.

Lucho se calló.

-Te lo diré yo- dijo Juanka-. El ex de Lucho que vino de viaje es positivo.
-¿Cómo positivo?- pregunté.
-El ex de Lucho tiene VIH y lo más probable es que Lucho también lo tenga. No se hizo el examen aún, pero tuvo relaciones de riesgo con él y Lucho está casi seguro que tiene el virus…

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