ESTO ES REAL, ES MI DIARIO, MI VIDA, SON MIS EXPERIENCIAS.
SOY
ALONSO Y ESTE ES MI MUNDO…

En en TRACK 3, el TRACK anterior…

9:07 p.m – En la puerta de mi CASA
-Déjame quedarme en tu cuarto una noche, mañana veo que hago…
-Tas loco, huevonnnn, no puedo hacer eso…
-Estoy desesperado, Alonso y algo de responsabilidad tienes en lo que pasó.
-¿Yooo? No jodas, Lucho y vete, por favor.
-Si no me ayudas le digo a tu mamá que eres gay.
-¡Cállate, huevón! Porqué me haces esto, putaaa mareeee

En ese momento, Lucho elevó la voz y gritó:

-Señoraaaaa, señoraaaaaaaa, su hijo…

-¿Qué pasa afuera? – preguntó mi mamá desde la sala-. ¿Qué pasa, Alonso?

Lucho estaba decidido a hablar con ella y yo no sabía qué hacer.

Estoy seguro que si no fuera gay, estas cosas no me pasarían… [VER TRACK 3 – CLICK AQUÍ ]

Mi abuela siempre dice “siembra vientos y cosecharás tempestades”. Y, aunque la frase es algo surrealista, encierra mucho de cierto: haces huevadas y el universo te devuelve huevadas. Simple. Cuando mi mamá me decía, “Alonso, no te subas a esa silla, te vas a caer, no te subassss…” y Alonso, huevonazo, se subía y tras subirse se caía, sembraba vientos y cosechaba tempestades. Cuando mi tía Gigi me decía que no tome yogurt de noche, que me iba a caer mal y Alonso, terco y glotón, se tomaba dos litros de yogurt de lúcuma y luego tenía una explosión en el estómago, sembraba vientos y cosechaba tempestades. Cuando Juanka, amigo hermano del alma, me decía “nunca metas un punto a tu casa por más caliente que estés, para eso están los hoteles” y Alonso, baboso y cachondo extremo, no hacía caso y metía un punto a su casa y ese punto, cierta noche, aparecía dispuesto a chantajearlo, había sembrado vientos y podría, ptm, cosechar tempestades, tornados, malditas tormentas… 

Domingo 14 de Mayo del 2017

9:08 p.m – En la puerta de mi CASA

Mi corazón casi se salía por la boca, iba a vomitarlo, cuando mi tía Gigi se asomó a la puerta intrigada y preguntando qué ocurría. Dentro de la casa, la expectativa era tremenda. ¿Qué pasaba afuera? Dentro de mi alma, la expectativa era tremenda. ¿Qué mierda iba a pasar? 

-Tía, ehhh… él es Lucho, Luchito, mi…ehhhh, amigo de la universidad. Si, de la universidad y ha venido a ehhh… pedirme ayuda – dije casi muriendo por dentro.
-Hola, papacito lindo -saludó mi tía amorosa y amable como siempre.
-Cómo está, señora- respondió el culo fácil con la voz apagada.
-Pero, ¿qué hacen aquí afuera? ¿porqué no haces entrar a tu amigo?- husmeó con justa razón mi tiita
-Es que ehh… tía, ehh… Lucho solo vino un ratito,  nada más, vino a pedirme ayuda con unos problemas que tiene en su casa y ehhh…
-Nunca has venido antes, tu cara no se me hace conocida- examinó mi tía.
-No lo has visto tú, pero Lucho siempre pasa por aquí y conocía la casa- respondí por él intentando parecer sincero y dándole sentido a su visita.
-Tienes la carita triste, hijito – le habló mi tía con la voz maternal y con la expresión de una vidente.

Lucho puso cara de imbécil

-Es que tiene problemas en su casa- expliqué.
-Si, tengo problemas muy graves.
-¿Graves?- preguntó mi tía alarmada.
-Es que ehhh… su padrastro lo botó de su casa- conté y casi arruiné mi vida.
-¡Válgame, Dios!- exclamó mi tía.
-Ehhh, su padrastro es un tipo muy malo que golpea a Lucho y le hace la vida imposible.
-¡Ay, por Dios! Hay que denunciarlo…
-Y la mamá de Lucho sale a favor de su esposo y en contra de su hijo, por eso el hombre lo echó a la calle… – dije tomando parte del argumento de un capítulo de “La Rosa de Guadalupe” y creyendo que con eso las cosas iban a tomar un cauce “normal”.
-Si y me golpeó muy feo, mire- dijo Lucho y se levantó la sudadera dejando ver moretones, huellas de golpes reales que seguro el loco de su padre le había propinado luego de encontrarlo follando conmigo.
-¡Jesús benditooo, papacitoooo, cómo te ha hecho ese desgraciado… !- vociferó mi tía escandalizada.
-Si tía y ehhh… por eso Lucho vino para que yo le preste plata para ir a dormir a un hotel, porque no va a quedarse en la calle hehehe…
-¿No tienes tíos, abuelos, hijito?
-No tengo a nadie señora- respondió Lucho poniendo puchero y con los ojos humedecidos.
-Tía, ¿no tendrás tú algo de dinero para prestarle a Lucho y que vaya a un hotel?
-¿Estás loco, Alonso? Este niño esta golpeado. ¿Cómo crees que va a ir un hotel? Seguro tiene hambre, imagino.

Lucho ponía la cara más lánguida e infeliz que tenía.

-Nooo, no tiene hambre- dije.
-¿Tienes hambre, papacito?- preguntó mi tía buena.

-Si, señora, no comí nada desde la mañana.
-Pero, Lucho conoce un hotel donde hay restaurante y ahí piensa ir, ¿no, amigo?- solté.

Lucho se quedó mudo. De pronto, se asomó mi madre muy preocupada.

-¿Qué ocurre, Gigi? 
-Él es Lucho, amigo de Alonsito de la universidad, niño que ha sido echado de su casa por su padrastro que lo ha golpeado.
-¡Ay, Jesússs!- se asombró mi madre.
-Mira como le ha hecho ese maldito al chico- habló mi tía levantando ella misma la sudadera de Lucho y mostrando los moretones.
-¡Qué hijo de puta!- chilló mi madre.
-Y Alonso quiere que este chico que ha venido a buscarlo para pedirle ayuda, se vaya a un hotel, a un hotel cualquiera, solo…
-Es que él quiere estar solo, ehhh… necesita estar solo para reflexionar ¿no, Lucho?- dije.
-¡Qué va a reflexionar esta criatura golpeada y hambrienta!- habló mi tía-. Imagínate Nora, no come desde la mañana.
-Y solo comí un pan- agregó Lucho.
-No hay formaaaaa – habló mi madre-. Pasen todos, pasa Lucho. Vas a comer y vamos a ver qué hacemos.
-Él se quiere ir a un hotel, ma…
-Alonsooooo, qué te pasaaaaa… – se quejó mi tía.
-Señora, no quiero ocasionar molestias – dijo el culo fácil-, mejor me voy y…
-Pasemos a la casa – habló mi mami-. Coge la mochila de tu amigo, Alonso- añadió reprendiéndome con la mirada.
-Bueno, amigo, comes y vemos lo del hotel- dije.

Mi madre y mi tía me miraron con cara de culo. Lucho, mientras entraba a mi casa y cuando ellas no lo vieron, esbozó una leve sonrisa de triunfo.

10:45 p.m – En la cocina de mi CASA

La tía Verena, su hijo Manú y Lucía se fueron, no sin antes mostrar su tristeza y solidaridad con el pobre Lucho. Mi abuela, no aguantó y estalló en llanto, argumentando que no entendía cómo podían haber mujeres que sean más mujeres que madres. ¡No me entra en la cabeza! repetía mientras lagrimeaba.

Lucho, dejó claro que así como tragaba pene, también tragaba alimentos. Qué manera de comer. Comió dos filetes de carne, cinco huevos fritos y abundante arroz. Es el pasivo más tragón que he visto. Las mujeres de mi casa, ya lo he contado, piensan que más comes, más paz y tranquilidad obtienes…

Yo quería que Lucho se largue, que se vaya a un hotel, que deje de perturbarme.

-Creo que me voy ya- dijo el culito fácil-. Muchas gracias por las atenciones.
-¿Cómo que te vas, hijo? De ninguna manera- habló mi abuela.
-Se va a un hotel, abue- hablé.
-Cómo podrá estar más cómodo en un hotel que aquí, Alonso- reclamó mi tía.
-No quiero causar molestias- casi sollozaba el pasivo desgraciado.
-Esta noche dormirás en el cuarto de Alonso y y ya mañana vemos qué hacemos- sentenció mi madre.
-En el tercer piso hay una habitación bastante cómoda- dijo mi tía-. Mañana me encargo de arreglarla y te puedes quedar ahí mientras se calman las cosas en tu casa. Eres amigo de nuestro Alonso y eso es suficiente para apoyarte.
-De veras no quiero molestar- decía Lucho.
-No molestas, mi rey- habló mi abuela.

Supe en ese momento que la presencia de Lucho sería inminente. 

-Yo tengo un sleeping, puede dormir ahí- hablé.
-Está bien- dijo él.
-Cómo va a dormir en el suelo si está todo golpeado- reclamó mi madre.
-Yo duermo en el suelo, señora, no se preocupe.
-Nada de eso. Tu cama es grande, Alonso. Hazle un espacio ahora y ya mañana se va al tercer piso. Igual ustedes son hombres, no hay problema con que compartan cama.

Supe que no podía oponerme más y que mi rechazo sistemático podría lucir extraño. ¿Qué motivo tendría para evitar que un amigo supuestamente heterosexual como yo comparta mi cama? Ninguno. Mal hacía al oponerme.

-No hay problema, Luchito, nos acomodamos en mi cama- dije con la cara más hipócrita del mundo.

Lucho respiró hondo, parecía que al aire de la Rosa de Guadalupe había llegado a él…

11:23 p.m en MI HABITACIÓN

Lucho se metió a mi baño y salió media hora después, bañado y solo cubierto con una toalla. Yo, echado en mi cama, no podía dejar la incomodidad.

-¿Estarás contento, no huevón? La verdad, no sabía que eras tan cagón- reclamé.
-No te preocupes. Mañana temprano me largo.
-Espero que así sea, porque está situación es muy incómoda

El pasivito se acercó a la puerta y le puso seguro.

-No pongas seguro a mi puerta, no hace falta.

Obvió mi petición y tras asegurar la manija, se me acercó e intento besarme. No me dejé.

-No tengo ganas, arrímate.

El metió su cabeza debajo de mi frazada y pasó su cara por mi verga. Quise empujarlo, pero me bajó el pantalón de la pijama y el boxer de un solo tirón y se tragó mi pene como si estuviese hambriento de mí sexo.

La sensación era rara. Mi madre, mi abuela y mi tía en los cuartos contiguos y Lucho mamándome el pene en mi cuarto.

-Quiero que me penetres- me dijo
-Tas locooo, no te quiero penetrar. No me provoca. Además, con todo lo que has comido, no hay forma, no quiero que…
-Cállateeeee…
-Si quieres, chupámela.
-Ok.

Lucho me hizo, para que mentir, una mamada colosal. Se tragó mi pene entero hasta la garganta produciéndome infinito placer. Me la mamó intenso, rico, con maestría y succionó mi trozo incansablemente hasta hacer que me corra dentro de su boca. Quise sacarla, pero no me dejó. Lucho, se tragó mi leche bendita. 

No pasó mucho rato y con la mano del intruso sobre mi pene, me dormí…

Lunes 15 de Mayo del 2017

7:41 a.m – en MI HABITACIÓN

Desperté sobresaltado. Tomé mi iPad y escribí todo lo sucedido la noche anterior. Vale decir, que escribo en mi iPad amado, todo lo que me pasa desde hace mucho y por eso tengo este diario.

Lucho dormía al lado. Su respiración se tornaba agitada.

8:07  a.m

Escribía concentrado echado sobre mi cama, tal cual hago siempre, hasta que Lucho despertó y me distrajo. Intentó curiosear lo que hacía y le pedí que no se meta en mis asuntos. Detesto que alguien, sea quien sea, mire o revise o intente revisar mi iPad.  Pero el pasivito no quería ver mi iPad, a él lo único que le importaba era mi verga. La tomó con sus manos y pasó a lamer mi glande con la punta de su lengua…

-¿No te cansas?- pregunté.
-No, pero tú tampoco ah… Dos lenguazos y ya se te paró.
-Qué pretendes si me haces eso, tampoco soy de fierro…

Lucho me dio la espalda, se acomodó de ‘costadito’ y se bajó el short que le servía de pijama. Dejó su culito rico y apretado a mi disposición. Esa extraña sensación de culpa que me invade al percatar que mi madre, mi abuela y mi tía estaban cerca se posicionaba de mí, pero la calentura que originaban esas dos nalgas lampiñas, la desterraba.

Lucho quiso que lo clave a pelo y eso ¡NUNCAAAA! Puedo ser arrecho, puedo ser un infatigable mete huevo, puedo penetrar todos los culos de hombre que haya en el mundo, pero siempre, lo tengo claro, siempre con jebe, siempre con CONDÓN. Abrí el cajón de mi cómoda, saqué un preservativo, me lo puse y lo penetré al seco, de golpe, sin previos…

No me importó que las mujeres de mi vida estaban cerca, no me importó nada. Parecía que el culo aquel era el último culo del mundo y procurando no hacer ruido, gimiendo para mis adentros y tapando la boca de Lucho, le di duro, lo clavé fuerte, sin piedad, sin cuidado, le enterré toda mi verga con sadismo. Mis manos tapaban su boca mientras mi pene lo perforaba. Me descontrolé, fui salvaje, muy salvaje, demasiado salvaje y reventé ese agujero.

Cuando terminé, Lucho corrió al baño desesperado y se encerró. Me diría luego que le había dejado el culo deshecho…

9:03 a.m  – en la COCINA de mi CASA

Mamá partió al trabajo y me dio la bendición, como siempre, y le dio, también, la bendición a Lucho, el ilustre huésped que tomaba desayuno conmigo, mi abue y mi tía. ¡Hijo de puta!

Para ese rato, ya había contado siguiendo el argumento trágico de un episodio de la Rosa de Guadalupe, que Lucho tuvo que dejar la universidad hacía unos meses por la malvada presión de su padrastro. Por eso ya no iba a clases, ya no coincidíamos tanto. Lucho hacía mutis y comía un tamal tras otro. Debía aclarar que Lucho no iba a la universidad, porque él estudia diseño de interiores y de las materias que llevo no sabe nada. Más valía prevenir que lamentar. Mi tía y abuela son muy preguntonas y podrían haberlo atosigado de preguntas sobre los cursos de ingeniería industrial y la mentira se hubiese podido desarmar.

9:10 a.m

Mi tía freía huevos, pues Luchitoooo tenía ganas de comerlos y ella lo consentía grrrr… Pero algo pasó. A mi tía se le escurrió un huevo de las manos y se le cayó al piso. Lucho, muy solícito, se paró tratando de remediar la situación. Quiso limpiar los resquicios del huevo y al pararse dejó ver que su jean celeste, tenía una enorme mancha roja en el culo. Siiiiii, colegas, como lo leen, el culo de Lucho sangraba y quien percató del sangrado fue mi abuela que cuando ve sangre ve al diablo…

-¡Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy, estás sangrando por… atrás!- gritó la progenitora de mi madre y mi tía.

Yo quería que la profecía Maya se cumpliese en ese momento y que el mundo terminase. Mi tía miró el trasero de mi “punto” y sus ojos se dilataron sorprendidos. Mi abuela seguía alarmada.

¿Porqué el culo de ese chico sangraba? se debían preguntar mi tía y abuela.  Y era sangre, no era una mancha de salsa de tomate, no era tinta de lapicero, eso era sangreeee, sangre reciente, sangre que brotaba de una herida…

-¿Porqué te sale sangre de atrás?- preguntó mi tía dejando la sartén.

Yo estaba pasmado, pues de hecho el sangrado tenia un culpable: yo. Lo follé muy duro, demasiado duro y le originé daño extremo. Lucho volteó a mirarme como buscando ayuda para salvar la situación. Yo tenía la boca llena de cereal y el alma llena de miedo.

-¡Tengo hemorroides!- gritó Lucho-. Las hemorroides más, ehhhh… más severas.
-¡Ay. mi Diossss! – dijo mi abuela-. Pobre niño. Golpes, hemorroides, problemas…
-Si eso es una hemorragia hay que ir al médico- habló mi tía.
-¿Al médico?- pregunté extrañado.
-Si, papito. Tu tía Fanny sufría de lo mismo y cierta vez le vino una hemorragia que no le paraba con nada. Hubo que llevarla de emergencia- respondió mi abue.
-Pero yo estoy bien, no es grave, me baño, me cambio y….
-Mira cuánta sangre, no es normal. ¡Nos vamos a la clínica!- sentenció mi tía.
-No se preocupe, además, no tengo dinero y… -se excusó el pasivo sangrante.
-¡Qué hablas, niño!- exclamó mi tía-. Tú estás bajo nuestro cuidado. Cámbiate que nos vamos a la clínica.
-¿Estás segura, tía?- pregunté tiritando.
-¿Quieres que se desangre aquí?- respondió ella con otra pregunta y abriendo los ojazos.
-Pero yo tengo clases, no podré ir- dije.
-Tú te vas a la universidad, nosotras vamos con Luis a la clínica. A está hora seguro encontramos a Jorge, mi amigo, el médico, él lo revisará- habló mi tía muy segura. Miró a Lucho y le ordenó-. Ya papá, cámbiate rápido para irnos.

Lucho lucía pálido.

Se imaginan ustedes todo lo que pasaba por mi cabeza en ese minuto. Jorge es un médico amigo de mi tía que trabaja en una clínica cercana a mi casa. El doc revisaría el culo de Lucho y vería que no hay hemorroides y comprobaría que ese culo había sido penetrado, violado, abusado, no sé, pero se daría cuenta rápidamente que una verga se había alojado en ese hueco. “Gigi, el chico no tiene hemorroides, ha tenido sexo anal y le han ocasionado una fisura” diría el galeno. Y mi tía y abuela al borde del desmayo se preguntarían con quién tuvo sexo anal, qué pájaro se había metido en ese agujero. Pues sería sin duda el pájaro de Alonso que horas antes había dormido con él. Lucho parecía presentir lo propio y su cara lucía psicodélica, virando del blanco muy pálido al morado chillón.

-Vamos, Luisito, cámbiate para irnos- apuró mi tía-. Y tú, Alonsito, termina de desayunar que se te hace tarde.

9:55 a.m – Camino a la UNIVERSIDAD

Siempre que me he encontrado en una situación complicada como ésa, he sentido lo mismo que seguro sienten los hombres condenados a muerte, los que caminan hacia el cadalso. Pienso que estoy al borde de ser asesinado, que mi suerte está echada y que nada ni nadie puede salvarme y una suerte de aire frío se apodera de mi pecho.

10:34 a.m  – En la UNIVERSIDAD

Traté de comunicarme con mi tía, no respondía. Traté de comunicarme con mi abuela, no respondía. El teléfono de Lucho estaba apagado. ¿Qué habría pasado en la clínica?

11:17 a.m – En la UNIVERSIDAD

Me crucé con Lucía que percató que algo me ocurría.

-¿Te pasa algo, Alonso?- preguntó mi ex mujer.
-No, todo bien.
-Algo te pasa, te conozco.
-Nada, todo bien.
-Mmmm… Si tú lo dices.

Quise irme, pero ella habló.

-Respóndeme algo, por favor.
-¿Qué cosa?
-¿Quién es ese chico que llegó a tu casa anoche, ese al que supuestamente su padrastro botó?
-Lo que escuchaste ayer, un amigo.
-Dijeron que es de la universidad y aquí nunca lo he visto.
-No conoces a todos los alumnos, Lucy, hay miles.
-Conozco a tus amigos y a ése jamás lo he visto.
-Como siempre crees que lo sabes todo.
-No lo sé todo, pero puedo…
-Sabes qué, no tengo ánimo para aguantarte, ok.
-No sé en qué andarás, pero algo me dice que no es nada bueno.
-Sabes qué Lucía, ¡no me jodas!
-Me queda claro que algo ocultas y te juro que lo voy a descubrir.
-¡Y si según tú algo oculto, a ti qué mierda te importa! 
-Claro que me importa, tarado.
-¡Déjame en paz!
-Analicemos. Terminaste conmigo de la nada, porque fue de pronto.  Y ahora, sales con nuevos amiguitos y te juntas con gente rara. No estoy loca ni soy tonta y creo saber qué te pasa…
-¡Déjame en paz! Tú no sabes nada de mí…
-Si sé, he sido tu enamorada por años…
-Grábateeeee, tú no sabes nadaaaa de mí, nadaaaaaa…
-Claro que sé, Alonsooo…
-No sabesssss…

En ese momento sonó mi móvil. Era Lucho.

-Alo, ¿qué fue?- respondí caminando más allá, alejándome de la bruja.
-No quedó de otra y tuve que decirles la verdad, Alonso.
-No entiendo.
-Les dije la verdad, les tuve que decir que soy gay y que fui penetrado.
-Queeeee… ¿Aló?¿Alooo? ¿Alooooo?? 

La llamada se cortó. Marqué a Lucho y su teléfono estaba apagado.

-¿Y ahora qué problema tienes?- preguntó Lucía llena de ironía, para luego pasar a decirme muchas cosas que mis oídos no registraron.

Un zumbido abarrotó mis sentidos, mis piernas casi cedieron…

No había duda que todo confabulaba para que mi vida esté a punto de estallar…

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Comments

  • Andres Junio 2, 2017 at .

    Eres un escritor extraodinario, te admiro mucho Alonso
    un amigo en Medellín Colombia

    Reply
  • Fred Bolivar Junio 2, 2017 at .

    simplemente lo amé! espero que la sigas pronto

    Reply
  • bayo Junio 2, 2017 at .

    leo tantas historias gays estúpidas en wattpad y te leo luego y digo este man escribe cual genio. Cuida ese talento, eres muy bueno

    espero el track 5 y el 6 y el 10 mil

    Reply
  • Percy Hudson Junio 2, 2017 at .

    no me gusto me encanto y fascino se que sonara excesivo pero todo lo que tu escribes es oro para mi

    Reply
  • mateo a Junio 2, 2017 at .

    Muero por conocer Lima y darte un abrazo
    prometo que mis próximas vacaciones serán para Perú
    Niño sos oro puro
    Felicidades

    Reply
  • PEDRO JOSE Junio 2, 2017 at .

    ODIO A LUCHO LO ODIOOOOOOOOOOOOO

    Reply
  • Eladio Junio 2, 2017 at .

    siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
    nunca me cansare de decir que eres el mejor escritor,
    Alonso eres increible

    Reply
  • KOALA Junio 2, 2017 at .

    POR FAVOR SUBE EL TRACK 5 YAAA PORFI

    Reply
  • Homero Se Junio 2, 2017 at .

    maravillosa, fantastica, exepcional historiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa estoy que eradio felicidad tu diario ya no me gusta, ahora me encanta al igual que vos jjajaja segidla que estoy que muero de nervios

    Reply
  • monse Junio 2, 2017 at .

    siempre con condon muy bien Alonsito ♥

    Reply
  • poti Junio 2, 2017 at .

    sabes, en mi casa no saben que soy gay y nos parecemos mucho
    saludos desde Nicaragua

    Reply
  • andre Junio 2, 2017 at .

    Hermosooo *-* sigue escribiendo pliss

    Reply
  • santi Junio 2, 2017 at .

    Justo en el kokoro

    Reply
  • Redalki Junio 2, 2017 at .

    te adoro
    esto es literatura gay de la mejor

    Reply
  • Ricardo Junio 3, 2017 at .

    Me rei a lo largo del track, una serie de eventos desafortunados
    Jajajaja

    Reply